Este texto es el capítulo 18 del libro de Justo de la Cueva COMUNISMO O CAOS: LA DEPAUPERACION ABSOLUTA DE LA JUVENTUD VASCA
(Carta abierta a una joven vasca que hace unos días quemó un autobús en Pamplona), finalizado el 20 de agosto de 1996.
Texto del capítulo:
18. Hablan de paz y nos hacen la guerra de clases
(sobre todo os la hacen a los jóvenes). Otro vistazo a
la actual depauperación absoluta de la juventud, el informe
Petras y el experimento PSOE para el empobrecimiento del proletariado.
Y el laboratorio vasco.
Si alguien presume de blanda bondad y dice palabras agradables
pero que no son verdaderas ese es el bloque de clases dominante
español. Hablan de paz, financian a plumíferos y
sociólogos y grupitos de listillos que han encontrado un
chollo y se ganan la vida repitiendo sus torticeras palabras de
paz: veinte millones de pesetas ha repartido este año el
Gobierno PNV/PSE/EA, sucursal del poder español, a quienes
así se configuran -el que paga manda- en auténticos
"aparatos de Estado", español por supuesto: 7,4
millones Gesto por la Paz, 4,5 millones Bakea Orain, 2,2 millones
Denon Artean, 2 millones para la suciamente intentada "infiltración"
(en el MLNV) Elkarri y otras cantidades para la Fundación
Gregorio Ordóñez, Intxisu Taldea y La Fundación.
Monedas de plata que unos Judas vascos (la triple A de Ardanza,
Arzallus, Anasagasti y Garaicoechea) deciden pagar a otros Judas
vascos para completarles la soldada de la traición que
directamente les pagan los españoles por hacer muecas,
por servir de extras a sus televisiones, por repetir mentiras
sobre la paz y lanzar cortinas de humo que oculten y silencien
las torturas y los asesinatos cometidos contra los vascos por
guardias civiles, policías, ertzainas y carceleros.
Pero el Estado español y su aliado y socio, el también
opresor de los vascos Estado francés, a la vez y mientras
que hablan de paz usan sus ejércitos para negar la independencia
y la soberanía a Euskal Herria y nos hacen la guerra a
los vascos. No te voy a contar la guerra armada "irregular"
que nos hacen, la desde hace ya sesenta años espasmódica
pero ininterrumpida acción de la muerte, las torturas,
los apaleamientos, las cárceles de exterminio, el Gal y
los forenses, los jueces y los fiscales y los carceleros y los
gendarmes y los soldados cipayos sobre los vascos. No voy a contártela
aquí porque sois precisamente tú y tus compañeros
de la juventud vasca quienes la sufrís más directamente
en vuestras carnes.
Pero sí quiero hablarte de la guerra más amplia
que engloba a ésa, de la que ésa es parte. Quiero
hablarte de la guerra de clases que nos hacen. Porque precisamente
ahora también os la están haciendo sobre todo a
vosotros, a la juventud vasca.
¿Recuerdas que al principio de esta carta te hablé
bastante sobre cómo, dentro de la guerra de clases, España
y su experimento PSOE al servicio del Capital mundial han
desencadenado eficazmente LA DEPAUPERACION ABSOLUTA DE LA JUVENTUD,
el empobrecimiento deliberado de la juventud?. Pues ahora vamos
a profundizar en ese asunto contemplando cómo se inserta
en la estrategia mundial de los explotadores y cómo se
ha usado al Estado español en esa estrategia como laboratorio
de ensayo de la precarización y cómo VOSOTROS
LOS JOVENES VASCOS HACEIS UN DOBLE PAPEL DE CONEJILLOS DE INDIAS
EN ESE LABORATORIO.
Al hacerlo así mejoraremos además tu conocimiento
de cómo funciona esa peligrosa y eficaz herramienta de
los explotadores de la que ya hemos hablado: la sorda coerción
del sistema capitalista.
Empezaremos por recordar que en un muy valioso libro reciente
los sociólogos James Petras y Steve Vieux ya habían
escrito lúcidamente que: "La lucha de clases es
motor de la historia. La competitividad y la flexibilidad laboral
son los conceptos clave de casi cualquier discurso político
de hoy día. Ambas expresiones describen cambios al por
mayor en la relación capital/trabajo. De hecho, durante
las dos últimas décadas la clase capitalista
y sus representantes de Estado se han dedicado a una virulenta
guerra cuyo objetivo es transformar el trabajo fijo en eventual,
variar las reglas del proceso laboral y, lo más importante,
controlar de manera total y absoluta las condiciones de trabajo.
La pobrísima respuesta que sindicatos y trabajadores han
dado a esta lucha de clases, que de hecho ha tenido una sola cara,
no oculta la naturaleza del proceso: la lucha de una clase,
la dominante, para imponer su poder y sus prerrogativas a otra
clase y establecer de manera unilateral los términos
de la producción y de su reproducción"
(70)
Durante la primera mitad de 1995 James Petras estuvo investigando
en Barcelona. Petras, al que recordarás que ya he citado
antes y que es marxista, profesor de sociología en la SUNY,
la State University of New York en Binghamton (la misma en la
que enseña Wallerstein), amigo y colaborador de Chomsky,
miembro del Tribunal Russell contra la represión en América
Latina, varias veces entrevistado en EGIN, con textos publicados
en varios libros de Txalaparta, ponente en Jornadas de Estudio
o debate organizadas por el MLNV, presente este verano en la Selva
Lacandona en el Primer Encuentro Intercontinental Por la Humanidad
y Contra el Neoliberalismo, había sido bastante poco explicablemente
invitado como "investigador visitante" por el Centro
Superior de Investigaciones Científicas español.
Al acabar su estudio sobre la brecha generacional en España
entre los trabajadores jóvenes y sus padres, que entregó
a sus anfitriones del CSIC para su publicación como estaba
previsto, lo resumía diciendo que "Lo más
grave aquí, y nadie habla de ello, es el terror que los
jóvenes tienen en el trabajo. Es una intimidación
total. Es la dictadura real, bajo la fachada electoral.
Hay que sacar estas cosas a la luz para que la gente vea lo que
están sufriendo" (71). Fuertes palabras sin duda,
aunque bien sobrias ante la crudeza de la bestial explotación
que el actual capitalismo español está haciendo
de los jóvenes.
Pero si el CSIC había poco explicablemente invitado a Petras
(siendo quienes son Petras y el CSIC español), fue absolutamente
explicable que incumpliera su compromiso de publicar el estudio,
demostrando así la sistemática estupidez que acompaña
a la congénita inclinación al fascismo de todos
los censores. Porque la revista Ajoblanco publicó una síntesis
en marzo de 1996 y el informe completo en agosto que, con el aliciente
de ser "textos ocultados", han tenido mucha más
audiencia que la homeopática de las publicaciones del CSIC.
Aunque no te estorba conocer unos detalles más como éstos
de la desvergüenza con que los canallas felipistas ocultan
la información sobre las bestialidades del "experimento
PSOE", lo que realmente te interesan son los resultados
de la investigación de Petras. Porque te aclararán
aún más lo de la sorda coerción del sistema
capitalista. Escúchale:
"La clase trabajadora española está
profundamente dividida entre una menguante minoría de trabajadores
fijos y sindicados, con un salario llevadero y beneficios complementarios,
y una masa creciente de trabajadores eventuales que trabajan por
el mínimo (o por debajo del salario mínimo) con
horarios irregulares (que oscilan de unas pocas horas a la semana
a cincuenta o más), sin beneficios complementarios y totalmente
sujetos a los dictados del empresario. Esta división social
corresponde en gran parte a una diferencia generacional....La
mano de obra fija y mejor pagada son normalmente los "padres"
o las "madres" que entraron en el mercado laboral a
finales de los 60 y a principios de los 70.....La mano de obra
eventual son los "hijos" e "hijas" que entraron
en el mercado laboral a finales de los 80 y principios de los
90" (72)
Y ahora mírate en el espejo de la descripción que
hace Petras de la situación de la nueva generación:
"Para la nueva generación, el empleo es el problema
número uno. No hay prácticamente empleos estables,
la mayoría son eventuales, sin porvenir y mal pagados,
"bajo mano". Es imposible de imaginar el "mudarse"...Jóvenes
adultos con veintimuchos y treintaipocos acaban viviendo en casa
con sus hermanos adolescentes. El empleo eventual crea una gran
incertidumbre en lo concerniente a ingresos, al futuro, al presente.
El miedo a un despido súbito y a que te substituyan está
siempre presente. Un fuerte sentimiento de ser vulnerable y mal
pagado crea inseguridad personal y una falta de autoestima, una
reticencia a hablar de lo mal que te pagan, de las muchas horas,
de lo "obediente" que tienes que ser....para conservar
un empleo de miseria. La vida no tiene la continuidad que te permite
hacer amigos íntimos en el trabajo y planes para el futuro.
Las relaciones estables, a largo plazo, con posibles compañeros,
ni se plantean. ¿Cuándo y dónde podrían
consumarse? De modo que una serie de relaciones transitorias,
construidas en torno al fin de semana, se vuelven la norma. Cualquier
otra cosa es un arreglo "complicado", que implica visitas
a la casa y pasar las noches con padres intrusos, o escapadas
ocasionales de fin de semana.
Los "placeres de la familia extensa" se ven, en tales
circunstancias, muy constreñidos. Los padres se quejan
de que los hijos se limitan a "ir y venir", no contribuyen
en nada cuando trabajan (a menos que se les presione). Mientras
los hijos se gastan todos sus ingresos en equipos electrónicos,
fines de semana en bares y discotecas, y lo que sobre para unas
eventuales vacaciones." (73)
A renglón seguido Petras constata la frustración
de los padres ante la evaporación de las esperanzas que
habían puesto en que sus hijos les superarían, vivirían
mejor que ellos. Constata la presencia de un brutal proceso de
depauperación absoluta de la juventud, de movilidad
intergeneracional descendente. De que la situación
de los jóvenes, en general y no la de los tontos o de los
vagos o de los torpes sino la de la inmensa mayoría, empeora
respecto de la de sus padres:
"Si los padres son a veces demasiado indulgentes, quizá
es por la mala conciencia de que son "privilegiados",
o como una autoayuda a su propia seguridad laboral. La mayoría
de los trabajadores de edad, sin embargo, tienen un fuerte sentimiento
de que se "sacrifican" para dar a sus hijos lo que ellos
no tuvieron al crecer pobres. La ironía es que los padres
esperaban que, con ingresos añadidos, más educación
y un ambiente de familia estable, los hijos conseguirían
más, y alcanzarían un más alto estatus y
empleos mejor pagados. En lugar de eso, los hijos de los trabajadores
no pueden lograr siquiera el nivel de seguridad e ingresos de
sus padres. La gran paradoja del último cuarto de siglo
XX es que las mayores inversiones de la familia en los hijos no
pudieron contrarrestar los efectos retrógrados del sistema
económico neoliberal, lo cual ha tenido como resultado
una tendencia general a la movilidad intergeneracional hacia abajo.
Hace casi setenta años, durante los años 30, tuvo
lugar un proceso similar, durante la Gran Depresión." (74)
Los párrafos siguientes del informe Petras tienen especial
interés para ti. Porque te aclararán que la depauperación
absoluta de la juventud de la que te vengo hablando en estas
páginas no es un fenómeno sólo vasco sino
compartido en los países del Centro capitalista. Como fruto
que es de una deliberada estrategia del bloque de clases dominante
mundial. Dice Petras:
"La movilidad intergeneracional descendente no
es un fenómeno únicamente español. En diversos
grados se está dando entre los trabajadores en toda Norteamérica
y Europa, especialmente allí donde el modelo neoliberal
ha reemplazado al Estado de bienestar. Un artículo reciente
en el estadounidense NEW YORK TIMES señalaba: La movilidad
social no ha aumentado, como demuestran los últimos estudios,
por mucho que los conservadores afirmen que aún abundan
los Horatio Algers. En efecto, la movilidad social ha disminuido
para muchos, en especial para los pobres. Y lo más preocupante
de todo: las tendencias al ensanchamiento de las desigualdades
de renta y a la reducción de oportunidades resultan ser
más pronunciadas hoy entre los jóvenes, lo cual
sugiere que el país se dirige hacia una sociedad más
estratificada.
Al comparar los años 80 y los primeros 90 con los últimos 60 y los 70, los investigadores comprobaron que cada vez es más probable que los pobres sigan siendo pobres, y los ricos, ricos.
Vieron también que la clase media, definida como familias
con ingresos, después de impuestos, entre $24.000 y $72.000
(entre tres y nueve millones de pesetas), se va rompiendo: las
probabilidades de volverse rico o pobre habían aumentado,
mientras que las probabilidades de permanecer en la clase media
habían menguado.
El estudio comprobó también que las oportunidades
de los jóvenes de alcanzar unos ingresos de clase media
hacia los 30 años están disminuyendo. Mientras que
el 60% de aquéllos que cumplían los 30 antes de
1989 lo conseguían, sólo el 42% lo han logrado desde
entonces. La pauta se cumple independientemente de la raza, los
ingresos de los padres o la educación.
"Lo impresionante es el modo tan uniforme en que se ha producido esta caída de la movilidad ascendente, a lo largo y a lo ancho de todos los grupos demográficos del mercado laboral", dice el profesor Duncan. (75)
Además el fenómeno ya no se limita a la clase
obrera o a los jóvenes. Cada vez más la clase media,
los profesionales y los técnicos cualificados, incluyendo
a individuos de media edad, se ven afectados por la "reducción
de tamaño" de las empresas y la subcontratación.
El trabajo eventual afecta cada vez más a los empleados
de clase media" (76)
Quiero llamar muy especialmente tu atención sobre el párrafo
del texto de Petras que sigue a los que acabo de citarte. Porque
coincide plenamente con la explicación que en estas páginas
te he venido dando de lo que nos han hecho los malhadados trece
años y cuatro meses de gobierno felipista. ¿Recuerdas
que he insistido en hablarte del "experimento PSOE"
al servicio del Capital mundial?. Pues atiende a Petras:
"Lo que está claro, sin embargo, es que España
representa un especial caso "avanzado". Sus niveles
de desempleo y paro juvenil son los más altos de Europa
Occidental y Norteamérica. Además, ha sido España
quien se ha encaminado más lejos y más rápido
hacia un sistema laboral de dos tercios, donde las ordenanzas
laborales establecen abiertamente por ley desigualdades de renta
sustanciales y salarios por debajo del límite de pobreza;
con escasas, cuando las hay, reglamentaciones en lo que concierne
a abusos patronales. Lo que está pasando en España
es tal vez un espejo de lo que podríamos esperar en otros
países en el futuro" (77)
Cierto. Felipe González Márquez no sólo ha
resultado ser (como es público y notorio y opinión
manifestada y publicada de la holgada mayoría absoluta
de la población) el jefe, financiador, protector, encubridor,
dispensador de mercedes, condecorador, "ascendedor"
e indultador de una banda de delincuentes torturadores, asesinos
y malversadores de fondos públicos llamada GAL. Más
grave aún que todo eso, con serlo mucho, es que ha resultado
ser un servil y eficaz lacayo y cómplice del Capital mundial
en los crímenes de éste contra los pueblos del mundo.
Lo ha sido por ejemplo prestando servicios de cooperación
necesaria en los genocidas crímenes de guerra contra el
pueblo iraquí al facilitar el uso de los aeropuertos y
el combustible españoles para el despliegue de la aviación
y el material estadounidense. Y lo ha sido en el asunto que venimos
aquí tratando, convirtiendo al Estado español
en laboratorio de ensayo mundial de la precarización del
empleo y del incremento paulatino de la depauperación absoluta
del proletariado por la vía de la depauperación
absoluta de la juventud, tal como certeramente detecta Petras.
Lo que conviene que entiendas bien es que VOSOTROS LOS JOVENES
VASCOS HACEIS UN TRIPLE PAPEL DE CONEJILLOS DE INDIAS EN
ESE LABORATORIO.
En primer lugar hacéis el mismo papel de conejillos de
Indias en ese laboratorio que los demás jóvenes
que son súbditos del Estado español porque se os
aplica las mismas bestiales legislación y política
laboral que a ellos. Por eso los resultados del estudio de Petras,
cuyo trabajo de campo se ha realizado en Barcelona, os son tan
aplicables como a los jóvenes catalanes.
Pero en segundo lugar jugáis el papel de una submuestra
específica de conejillos de Indias en ese laboratorio,
escogida y controlada para comprobar los efectos de un tratamiento
diferencial. Porque vosotros vivís en Euskal Herria. Y
eso quiere decir que vivís en un área que ostenta
la característica de haber sido sometida a un específico
y deliberado tratamiento de desertización industrial.
Fíjate: en 1981 (el año anterior a la llegada al
Gobierno del PSOE) había en la C.A.V. 80 grandes empresas
industriales con más de 500 trabajadores cada una. En 1994
quedaban menos de la mitad: 34. La destrucción de empresas
industriales medianas (de 100 a 500 trabajadores) fue del 25%
y del 20% la de las pequeñas industrias (de 50 a 100 trabajadores).
(78). Si en vez de fijarnos en las empresas atendemos a los puestos
de trabajo, a los empleos industriales, entonces tenemos que hablar
de la destrucción de empleo que denunciaba el documento
de KAS Nuestro presente, nuestro futuro que antes te cité:
nada menos que 163.869 puestos industriales desaparecidos en
Hegoalde (la C.A.V. y Nafarroa) desde 1975 al 1 de enero
de 1994, el 38,8% de los 422.569 que había en 1975. (79)
¿Te das cuenta de que eso os convierte a las y los jóvenes
vascos en unos precarizados específicos porque sois los
supervivientes de un desastre, de un naufragio, de una desertización
industrial, de un declive industrial?
Y, en tercer lugar, sois también unos específicos
conejillos de Indias en ese laboratorio porque una parte significativa
de vosotros lucha. Sois unos precarizados como el resto de las
y los jóvenes súbditos del Estado español
pero sois diferentes porque sois el resultado de una desertización
industrial y porque en una significativa proporción lucháis
contra los precarizadores.
Es decir, porque resistís a la sorda coerción
del sistema, a la amenaza de quedaros sin el cochino mendrugo
que os ofrecen si sois dóciles y sumisos y buenos y obedientes
y educados chicos y chicas, y lucháis. Y porque resistís
a la alienación, a la comedura de coco que os predica
que lo que os pasa es lo que quiere Dios que os pase para probaros
antes de premiaros con el cielo cuando os muráis, que os
predica que no hay salida, que el mundo es como es y no hay que
darle vueltas. Y lucháis.
Habéis entendido correctamente que buena parte de esa desertización se ha producido porque vuestra nación carece de independencia y de soberanía (porque por ejemplo el Estado español ha condenado a vuestra siderurgia para que la alemana aumente su cuota productiva europea). Habéis entendido también correctamente que en la época actual la nación que no disponga de un Estado propio y soberano carece de una de las pocas herramientas clave que puede usar para intentar defenderse de las presiones, exigencias y abusos del Capital mundial. Y lucháis.
Os declaráis masivamente insumisos al Ejército español,
brazo armado en nuestra tierra del Capital mundial. Y lucháis
por una Euskal Herria libre y socialista.
Naturalmente, lo lleváis crudo. Las iras del Infierno que los curas describen con tanto lujo de detalles en sus púlpitos son una broma al lado de las que el Estado español descarga sobre vosotros y, más importante aún, proyecta descargar en el próximo futuro para acabar de imponer la depauperación absoluta de la juventud vasca de la que te vengo hablando en esta carta.
Por eso es importante que entendáis bien por qué os hacen las cosas que os hacen y quién y para qué y en beneficio de quién os las hace. Que comprendáis bien que no sacaréis nada siendo dóciles. Que (¿recuerdas la cínica confesión de Jáuregui de la que te hable al principio de esta carta?) no os ofrecen, no pueden ofreceros más que paro y, a veces, trabajo-basura. Que no tenéis nada que perder más que vuestro paro anunciado. Pero un entero mundo nuevo por ganar, si ganáis.
Por eso, precisamente por eso, tiemblan. Y os persiguen y perseguirán.
Sucede, además, que no tenéis mucho tiempo. Porque, como voy a explicarte ahora mismo, la feroz maquinaria del Capital dispuesta contra vosotros incluye el haber plantado entre vosotros decenas y decenas de miles de bombas con el temporizador ya muy cercano de la hora fijada para que explosionen.
Cap.19. El suicidado pamplonés y la próxima tragedia
vasca: el "colchón" familiar desaparecido. ¿Que
haréis los jóvenes vascos parados o precarizados
cuando se os mueran los padres en cuyas casas y de cuyas pensiones
vivís?
Notas:
(70) James Petras y Steve Vieux: La Historia terminable. Sobre
Democracia, Mercado y Revolución, Txalaparta, Tafalla,
1994, 159 páginas. Cito de la página 148.
(71) James Petras. Declaraciones hechas a Oscar Fontrodona. Relatadas
por éste en su introducción al Nº Especial
3 de la Revista AJOBLANCO, coordinado por él, dedicado
a publicar el estudio de Petras como se reseña en la nota
siguiente.
(72) James Petras: Padres-hijos. Dos generaciones de trabajadores
españoles, Barcelona 1995, publicado en el verano de
1996 en el Nº Especial 3 de la Revista AJOBLANCO titulado
El informe Petras completo, Ediciones Culturales Odeón
S.A., Barcelona, 1996, 82 páginas. Cito aquí de
la página 32.
(73) ibidem página 33
(74) ibidem página 33
(75)ibidem páginas 33 y 34. Citado por Petras del NEW
YORK TIMES, 4.6.1995, Página 4E.
(76) ibidem página 34
(77) ibidem página 34
(78) Luisa G. Franco: "La mitad de las grandes industrias
vascas han desaparecido en trece años" en ABC 19.6.1994
página 85.
(79) KAS: Nuestro presente, nuestro futuro, multicopiado,
s.l., 1994. 66 páginas. Cito de la página 19.